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¿Qué permiso necesito para conducir un autobús escolar?

Conducir un autobús escolar es una tarea que implica una responsabilidad aun mayor, si cabe, que la que desempeñan el resto de conductores de autobuses. Y esa es la razón por la que los profesionales encargados de traer y de llevar a los niños deben cumplir un reglamento específico que regula esta actividad.

La legislación vigente establece que los conductores encargados de conducir un autobús escolar necesitan un permiso especial. Deben poseer este permiso ya se encarguen del transporte diario de los niños a sus casas o del esporádico, cuando éstos van de excursión. Y es que este profesional adquiere una gran responsabilidad y debe velar en todo momento por la seguridad y el bienestar de los pequeños que le acompañan en sus viajes.

La responsabilidad que conlleva conducir un autobús escolar requiere de un permiso especial que capacita al conductor profesional.

En otra ocasión hemos hablado del permiso que necesitas si quieres ser conductor de autobús. En este caso, para conducir un autobús escolar, será preciso que dispongas de un permiso especial; en caso contrario no estarás capacitado para el transporte escolar. El artículo 32 del Reglamento General de Conductores establece que el profesional debe estar en posesión del permiso de conducción de la clase que corresponda y, además, carecer de antecedentes en el Registro de Conductores e Infractores. Esto significa que no puedes tener infracciones como conductor ni haber perdido el permiso de conducir en ningún momento.

Pero esto no es todo: como conductor de autobuses escolares la normativa obliga a llevar un cartel en el autobús señalizando que se trata de un tipo de transporte escolar. También se deberá comprobar el estado del vehículo antes de cada trayecto, aunque esto es algo que se debe realizar en todos los casos, y no solo en el transporte escolar.

Además de todas estas normas específicas, el profesional encargado de conducir un autobús escolar debe cumplir también la normativa general que afecta a todos los conductores: no fumar ni consumir alcohol, respetar las normas de tráfico y los tiempos de conducción y de descanso y, ante todo, garantizar la seguridad de sus pasajeros. En este caso, sus pasajeros son niños, así que estamos convencidos de que lo hará con una sonrisa y al son de sus canciones escolares.