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VIAJAR CON MASCOTA EN AUTOCAR ES POSIBLE, PERO CON LIMITACIONES

Ahora que tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina el autobús se convierte en un medio de transporte fundamental para lograr que las familias puedan reunirse en estas fechas. Y si hablamos de familias, dentro de estas también están, como no podría ser de otra manera, nuestras mascotas.

Viajar con ellas en autobús puede llegar a suponer un quebradero de cabeza, que ellos pueden llegar a sufrir incluso de un modo más intenso. En lo que se refiere a trayectos nacionales, la ley abre una vía para llevarlos con nosotros. Eso sí, hay ciertas limitaciones que debemos respetar. La primera de estas es que, salvo por los perros lazarillos, no se permite llevar con nosotros a las mascotas dentro del habitáculo destinado para los pasajeros.

Por cierto, antes de continuar, la normativa también establece que mascotas están autorizadas para viajar en autobús, entre los que encontramos perros, gatos hurones, aves que no sean de corral. Ninguno de estos puede superar los 10 kilogramos de masa.

Igualmente, las compañías admiten como máximo una mascota por viaje, que viajará en la bodega en unas condiciones muy específicas. Por ejemplo, el animal siempre deberá pasar el viaje en una jaula, trasportín o cesta cerrada con fondo impermeable. Además, debemos tener muy en cuenta que estos sean adecuados para el tamaño de la mascota, que les permita ponerse de pie, sentarse, estirarse y girar sobre sí mismos en su interior.

 La legislación no tolera que dejemos a nuestra mascota a hacer el viaje en solitario. Nosotros debemos completar el viaje con esta en el mismo autocar, y la responsabilidad sobre los animales será enteramente nuestra. El uso de bozal, por el contrario, no es obligatorio, pero sí hemos de cuidar de que nuestra mascota se encuentre en buenas condiciones de salud antes de comenzar el viaje. En caso de que sepas que tu mascota es más sensible bajo este tipo de lances, te recomendamos que consultes con tu veterinario, en caso de que sea posible aplicarle un sedante que le haga el viaje más cómodo, así como que permanezcas atentos a la hora de dejar y recoger al animal, evitando momentos de aglomeración con otras personas. También puedes probar a meter con ellos en el trasportín algunos juguetes o elementos reconocibles para animal, de modo que tenga algo a lo que agarrarse durante el viaje en ese entorno extraño.